05 abril 2009

Cálculo del tiempo perdido.


34'560 minutos al año, nosotros no hacemos absolutamente nada. En promedio una persona residente en Lima que trabaja o estudia y no tiene auto, transcurre 2 horas al día en un bus, custer o combi sin nada más que dormir, escuchar música o simplemente mirar por la ventana. Eso equivale en una semana sin contar domingo, a 12 horas, en un mes , a 48 horas y en un año a 576 horas sin haber realizado actividad alguna. Esto sin sumar que durante las vacaciones descansamos y tenemos al año varios feriados de fin de semana largo.

Mis cuentas pueden tener un margen de error, sobre todo si en varios viajes te encontraste con alguien y estuviste conversando o simplemente te movilizaste en taxi. Sin embargo, este descuento se compensa con el hecho de que aveces tenemos que ir a varios lugares en un mismo día.

Está proposición aunque sentenciante, tiene el riesgo de ser equivocaba como dije anteriormente, pero no veas las cifras exactas, sólo toma la idea base. Mi padre dice que aveces es bueno no hacer nada, simplemente dejar todo y relajarse. Pero es imposible no hacer nada, porque incluso cuando estamos sentados en el mugroso asiento de una cúster, nuestro cerebro sigue funcionando; nuestros neurotransmisores se siguen uniendo y vas pensando en lo que hiciste, no hiciste y piensas hacer. Y ahora pregúntate: ¿Cuántas veces eso te sirvió de algo?. Así es, puedes cavilar, recapacitar, analizar; llamémoslo filosofar en el sentido menos estricto de la definición. Lo malo, es que muchos van cavilando en cosas viles, atroces, malintencionadas y repudiables. O quizás, en cosas tan triviales y superfluas como, qué haré el fin de semana, porqué no le dije que tenía el moco luciéndose coqueto mientras me hablaba o en no sé que diantre cosa alguna tu mente divague. A todo esto llegué a una conclusión; si es que muero con la fatídica suerte de agonizar y sentir infelizmente una muerte lenta, pensaré: y 576 horas de mi vida no hice nada, absolutamente nada. Entonces dije, cuando leo siempre aprendo algo nuevo, y si leo durante ese tiempo en el bus, habré aprovechado quizás un poco más mi vida.

Leer, yo sé que no es un hábito muy arraigado en muestro país, pero no tenemos porque leer solo enciclopedias o tesis, libros de medicina o hasta libros en inglés. Lee lo que te guste, deporte, cocina, viajes, novelas, cuentos, hasta chistes, lee aquello que te interese sea corto o largo, pero que te guste. Lee aunque cubriendo la pasta, libros de autoayuda, libros de amor, el kamasutra; o el simple y cotidiano periódico. Pero lee. Y tú ahora me dirás, (y tú quien te crees para decirme que lea, acaso eres un erudito o te alucinas Marco Aurelio Denegri, y sólo te responderé, yo leo lo que me gusta) pero cómo leer en el carro, con la bulla de la radio, con las maniobras del conductor que sacuden a los pasajeros que se empujan y amortiguan entre sí; cómo leer cuando no hay asientos y mucho menos suficiente luz . Ante lo cual mi alternativa es simple, puedes esperar unos minutos más y subirte en una ruta donde la empresa sea de buses grandes e iluminados. ¿Qué fresca no?. Bueno pues, cuando no estes tan apurado.

Ayer justamente me subí en una ruta de empresa de transportes muy conocida en los conos, que tenía revistas en un compartimiento especial cerca de los pasamanos, mi emoción era tan grande como disimulada, al ver que alguien para bien, pensó en lo que yo ahora caigo en cuenta, lo triste fue que nadie tanto en el trayecto de ida como de vuelta ( porque regresé en la misma ruta) las cogió, decía en el revistero de plástico transparente cerca del pasamano: "leer te lleva a todos lados" y nadie las tomó. Parece que ningún pasajero quiso aprovechar los minutos que en esos momentos la muerte le quitaba.

Imagínense si todo el transporte público sería como este bus, bien iluminado grande y con revistas para leer. Seríamos -y no me culpen si sueño un poco-, los primeros en niveles de lectura, ya que nuestro precario servicio de transporte público es la causa actual de más pérdida de tiempo en todo Lima.

7 comentarios:

Unknown dijo...

yo nunka he visto ese bus :S... pero es una muy buena idea :D

Jonka dijo...

es "el chino" que va desde puente piedra hasta villa maria del triunfo ja!! yo creo que las personas tienen suficiente en el dia (de insoportable o no) en sus diversos trabajos como para terminar leyendo en el carro, seguramente, el espacio donde porfin pueden relajarse un poco, claro el tiempo los consume ¿pero cuanto los han consumido sus trabajos o actividades? =S no justifico la no lectura, pero la repienso...

de todos modos nos diste con palo a los que nos quedamos dormidos en el bus en ocaciones que queremos aprovechar.

=D genial

Jenofonte Perez dijo...

no creo que sea posible no hacer nada (¿o hacer nada?), en cualquier caso, creo que "morir" es un verbo.

saluditos

Anónimo dijo...

No entendi ni un chorro de los comentarios y debo confesar que no soy partidario fanatico de leer en el carro, creo que es perjudicial y benéfico a la vez según cada persona. En todo caso lo q acabo de leer es como una fabula con moraleja para adultos. (lo digo pq nos llevan como ganado) XD

caraxo..me adado ganas de leer un libro

Rubí Sangama dijo...

mmm una fábula para adultos!, si ahorA q lo pienso, SÍII ES ESO.

Anónimo dijo...

Siento que mi vida se me vaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa....... creo que vi un video sobre esto del tiempo perdido y también es bueno...

Anónimo dijo...

Me ha dado ganas de leer un libro en mi proximo viaje en micro. Gracias!

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