Hoy vi Como en el Cine, sí. Pagué 18 soles para mi entrada, y la canchita con gaseosa más cara del mundo 18.50, para ver cómodamente una película peruana que desde el trailer me llamaba la atención porque me identificaba con los personajes. Debo decir que fueron los 18 soles mejores invertidos este año. La película no ganará un Óscar pero, sí que es divertida sin llegar a lo vulgar. Me parece que es una comedia que sorprende, te saca de lo predecible, se siente sincera, no se complica y aunque no seas un amante o conocedor de los cortometrajes como los personajes, creo que la podrás disfrutar porque es fresca y divertida. A mí, particularmente más que divertirme, me conmovió. Estudié comunicación audiovisual y grabar tu corto, lo era todo en la universidad, no sé cómo, pero siempre se conseguía lo necesario para hacerlo. Fui productora en los cortos de mis amigos, y los más divertido para mí era solucionar lo inesperado, lo que no quiere decir que siempre era lo esperado o adecuado.
:)
Pero la película de Gonzalo Ladines, es una comedia que más que divertirme, me conmovió...porque me recordó lo soñadora que solía ser con mis proyectos en mi época durante la universidad, me recordó el corto que alguna vez ...intenté hacer, con todos las exigencias técnicas y literarias de un proyecto que no era parte de ningún curso, un cortometraje por el que exclusivamente trabajé para costearlo y en el que convoqué y conseguí el apoyo de 5 amigos que trabajaron conmigo por amistad y por puro amor por el cine ( no, no lo terminé -como en la película las cosas no salieron como se esperaba. Por dinero, por falta de locación, en mi caso por la lluvia, por falta de experiencia.... supongo que los detalles les contaré en otro momento-)
Así como yo, estoy segura, hay muchos estudiantes o egresados de los institutos o escuelas de comunicación que soñaron con hacer un corto, una película y ganar un concurso, un festival, pero la vida no es como en el cine, y en nuestro país, hacer cine es realmente de héroes; muchos, muchos como yo, dejamos, tuvimos que dejar de lado nuestros sueños, para seguir con el trabajo, con la tesis, con ganar de dinero, porque de cine, dicen... no se puede vivir.
Pero a la mierda todo, justo hace unas semanas atrás por razones de trabajo volví a ver una buena amiga de la universidad (casualmente hace un año abrió con su esposo una productora audiovisual: Catalejo ) y le dije que terminaría el cortometraje del que te hablo, ya no, para un concurso, sino por el simple hecho de terminarlo y agradecer de alguna forma a los cinco amigos que desinteresadamente me ayudaron.
Luego de ver Como en el cine, pensé: no me haré millonaria, no ganaré un concurso, pero terminaré mi proyecto y cerraré un capítulo de mi vida o quien sabe, empezaré uno nuevo. Pero sobre todo, agradeceré como se debe a mis cinco amigos: Christian Bayron, Pamela Santillana, Gabriela Higginson, Anthony Ravines , Diego Eskisofrénico.