
Cual plácido sentido de belleza ,
que emerge de su mente como espuma,
busca dentro de su antagónico prototipo de belleza;
a la perfección en su máxima expresión.
Éste, su más anhelado sueño,
desfallecería si fuese lo contrario,
preferiría no engordar en el intento.
Su más sana enemiga la gordura y,
la más enferma de sus amigas la dieta,
que viene escoltada por sus principales doncellas de belleza;
la fuerte y estrepitosa bulimia, y
la delilacada, pero silenciosa anorexia.
Sonora sonrisa la que muestra,
pues la balanza marca tres kilos menos,
mucho más sonora si fue en un día de inanición.
Masoquista en su rutina de ejercicios,
que la fatigan hasta quedarse tendida,
tendida hasta quedarse dormida,
dormida hasta quedarse; sin vida.
que emerge de su mente como espuma,
busca dentro de su antagónico prototipo de belleza;
a la perfección en su máxima expresión.
Éste, su más anhelado sueño,
desfallecería si fuese lo contrario,
preferiría no engordar en el intento.
Su más sana enemiga la gordura y,
la más enferma de sus amigas la dieta,
que viene escoltada por sus principales doncellas de belleza;
la fuerte y estrepitosa bulimia, y
la delilacada, pero silenciosa anorexia.
Sonora sonrisa la que muestra,
pues la balanza marca tres kilos menos,
mucho más sonora si fue en un día de inanición.
Masoquista en su rutina de ejercicios,
que la fatigan hasta quedarse tendida,
tendida hasta quedarse dormida,
dormida hasta quedarse; sin vida.